II Chornadas internacionalistas en Zaragoza

Purna-A Chovenalla Revolucionaria y Independentista, organiza un anyo más, as chornadas internacionalistas. En ista edición as chornadas se centran en o Sáhara, Països Catalans, Castilla y Asturies.

As chornadas se desembolicarán entre o venient viernes 9 y sabado 10, y totz os actos se levarán a cabo en o CSA A Enrestida, en o Callizo San Cristobal d’o vico d’A Madalena d’a capital. O viernes dende as 19:00 as charradas serán a cargo d’activistas d’o Pueblo Saharaui y de Yesca.

O segundo diya, dende as 18:00 y tamién en o CSA A Enrestida, Darreu dende Asturies, y Maulets/Cajei dende os PPCC, ferán una reflexión arredol d’a situación d’os suyos pueblos. As chornadas se trancan con una cena ixe mesmo sabado, asinas como una borina en La Botica en a zona d’o Casco Viello de Zaragoza.

Fuent: http://arainfo.org/2011/12/ii-chornadas-internazionalistas/

17 Rispuestas a II Chornadas internacionalistas en Zaragoza

  1. Enta debant a choventut independentista revolucionaria!
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  2. argüellos d'Espanya

    ¿Ixos d’os Països Catalans (que nunca no existion, igual como l’Atlantida, a Tierra Meya u Euskalherria)no son os que dicen que buena cosa d’a nuestra region perteneix a Catalunya e que cal luitar ta que dixe d’estar baixo a “forana alministracion aragonesa”?
    Per cada dia entendo menos a la “choventut” (en este contexto ye “chovenalla”, pero bueno, os independentistas tenez como luenga materna l’espanyol e ye muito pidir que charrez dignament l’aragonés) “independentista reolucionaria” (paraz cuenta, que con ixa denominacion, bel dia rematarez en Alianza Nacional).
    Encara que o nacionalismo se vista d’internacionalismo, nacionalismo se’n queda.

  3. Fatos, fatos everywhere…

  4. Por suerte esos “nacionalistas” tienen la suficiente conciencia como para resolver sus diferencias entre ellos (sean del país que sean) y hermanarse en una causa común. Los viejos mitos propugnados por el patriotismo chovinista español no quiebran la voluntad de las organizaciones independentistas sino que las refuerzan.

    La existencia de las nacionalidades dentro del Estado Español no se cuentan en virtud de una supuesta estructura estatal histórica (único “mérito” que se le puede atribuir a España) sino en torno a fenómenos culturales que aún hoy, pese a los intentos de destrucción, continúan manifestándose.
    El independentismo (en Aragón) es la acepción económico-cultural de una ideología íntegramente revolucionaria, que poco o nada puede ser relacionada con la extrema derecha españolista.

    De este modo cualquier organización revolucionaria, si lo es de verdad, aceptará la radicalidad democrática por la que, en un hipotético conflicto territorial, sean las regiones en disputa las encargadas de elegir autónomamente cuál es su adscripción estatal.
    Si, tal y como se postula en la ideología revolucionaria, se acaba por destruir la administración estatal, todo enfrentamiento territorial carecerá de sentido.

    Por otro lado, todo individuo, como unidad que forma parte de un todo, se encuentra influenciado por un discurso socialmente dominante. Esto significa que nadie se libra del influjo nacionalista, sea este del color que sea, y que, por tanto, la percepción que se tenga sobre lo que esté en el grado de nación o de región quedará mediada por uno u otro discurso nacionalista. De ello podemos deducir que aquellos que entiendan a Aragón como una región se encuentran bajo la órbita, por mucho que pateleen, del nacionalismo español.

    • argüellos d'Espanya

      No sé si tota ixa estrolicadera que ha feito tiene guaire sentito, pero bi ha que reconoixer que s’exprisa vusté muito bien; ixo sí, le ricuerdo que iste ye un diário en aragonés, no pas en ixa luenga que conto que vusté ódia.

      • Busque el sentido como una respuesta a su anterior mensaje que, por cierto, era malintencionado y poco argumentado.

        Con respecto a la lengua que utilizo creo recordar un tweet de Arredol en el que sus promotores se alegraban de tener comentarios en diferentes lenguas.
        Yo no odio ninguna lengua lo único que me molesta es el uso imperialista que se les da a algunas. Mi lengua materna es el castellano que, según creo recordar, también es una lengua propia de Aragón. Y aunque tengo conocimientos básicos de aragonés es por actitudes como la suya por la que en muchas ocasiones no la utilizo, la actitud de criticar malévolamente a todo aquel que se equivoca o lo usa en una forma más castellanizada.

      • Os diyarios en aragonés son os que meten as suyas noticias en aragonés, pero no pas os que obligan a que os comentarios d’a chent sigan también en aragonés.

        Aquí se puet ficar o comentario en a luenga que quieras.

        Aragón ye trilingüe que no se te’n xublide.

        Antimás d’as tuyas parolas creigo reconoixer a medrana d’o que se siente redotau per un comentario que escrito en castellano, aragonés u anglés tiene argumentos y no fatezas. Ah y si a os independentistas mos demandas que empleguemos bien l’aragonés, revisa os tuyos comentarios y alufrarás a imcongruencia d’a tuya demanda.

        • argüellos d'Espanya

          U siga que vusté no fa servir l’aragonés perque yo, como lo 99% d’os aragoneses, me siento espanyol. Vale.
          Asinas que yo soi incongruent perque soi charrador vernaclo d’aragonés e m’encarranya que bella gent que no sabe guaire aragonés me’n quiera dar liccions.
          conque yo tiengo miedo a discutir “argumentos” tan fundos como: “De este modo cualquier organización revolucionaria, si lo es de verdad, aceptará la radicalidad democrática por la que, en un hipotético conflicto territorial, sean las regiones en disputa las encargadas de elegir autónomamente cuál es su adscripción estatal.” Pos bien, o 99% d’os aragoneses ya hemos decidito, dende fa sieglos, quala ye a nuestra nacion: Espanya (e no me charre de guerras de liberacion nacional que nunca no existion, informese primero de qué estió a guerra de Sucesion a o Reino d’Espanya.
          “El independentismo (en Aragón) es la acepción económico-cultural de una ideología íntegramente revolucionaria, que poco o nada puede ser relacionada con la extrema derecha españolista.” os nacional-socialistas u os nacional sindicalistas tienen “una ideología integramente revolucionaria” igualeta a la de vustés. Sobre a injustícia d’ixa ideologia podemos charrar-ne quan le pete.
          “La existencia de las nacionalidades dentro del Estado Español no se cuentan en virtud de una supuesta estructura estatal histórica (único “mérito” que se le puede atribuir a España) sino en torno a fenómenos culturales que aún hoy, pese a los intentos de destrucción, continúan manifestándose.” Repase os suyos conoiximientos sobre l’origen d’os estatos e os sentimientos nacionalistas en Europa que lo veigo tresbatito de tot.
          “aquellos que entiendan a Aragón como una región se encuentran bajo la órbita, por mucho que pateleen, del nacionalismo español.” Trafuca vusté nacionalismo e patriotismo igual como lo maltratador trafuca celos patologicos con amor dende o respecto.
          E dende o repecto que me mereixen as suyas personas, que no as suyas ideyas, les mando as mias exprisions.

          • Si vusté ye charrador vernaclo d’aragonés, yo soi moncha

          • O no me ha entendido usted o no me he explicado bien. No es su sentimiento o su nacionalismo lo que a mí me frena a la hora de escribir en aragonés, es la actitud, tal y como le explicaba en el anterior mensaje, de criticar malévolamente a todo aquel que se equivoca al emplearlo o utiliza formas castellanizadas (siendo neofablant). No se preocupe porque esta actitud está generalizada y lo que se busca es cualquier fallo ortográfico o en las expresiones para criticar al otro, no en actitud constructiva sino provocadora y para amedrentar.
            Además, que yo sepa nadie aquí le ha dado lecciones lingüísticas, al menos yo desde luego no. Tan sólo una crítica a su actitud destructiva.

            No le he hablado de ninguna guerra, creo que la cosa es bastante más simple. Puedo admitir que en Argón haya un sentimiento mayoritario de pertenencia a España lo que en ningún caso signifique que esta sea una nación y que esta pertenencia haya sido elegida libremente. Me explico: El hecho de que exista una nación no depende únicamente de la voluntad de una comunidad para crearla, deben existir unos parámetros culturales previos que den cuenta de una identidad cultural diferenciada. En el caso de Aragón esa manifestación es clara; la lengua y no sólo ella sino todas las formas de manifestación colectiva que permanecen aún en un estadio de aculturación. Por contraposición el caso de España, una supuesta “nación” que carece de identidad definitoria sino que las “roba” de los pueblos originarios a los que aglutina. Sin identidad no hay nación ¿Cuál es la identidad cultural previa de la supuesta nación española? Espero la respuesta.

            Otro aspecto a tener en cuenta es la formación de las estructuras nacionales. Como ves no me he referido a la necesidad de un estado para configurar la nación porque evidentemente esto es algo añadido si bien es innegable que condiciona en buena medida a la identidad cultural y a la nación. Mientras que la identidad cultural aragonesa se genera espontáneamente por unos procesos históricos y culturales siempre populares, la española (o la que se podría aducir como española) es generada desde las instancias de poder estatal, es decir, la idea de nación española pertenece a la necesidad de la clase dominante peninsular de mantener unido el reino para así acometer sus empresas imperiales. Generarán un discurso patriotista inicial que se encuentra en la base del posterior nacionalismo español, al fin y al cabo se trata de una justificación para el imperialismo genocida de ultramar. Lo que pervive hoy es esa idea acrecentada con una cultura de “retajos” construida mediante la mezcla artificial y ensalzamientos de falsos mitos. Pongo por caso el toreo o el flamenco.

            Con respecto a lo de las ideologías revolucionarias creo que la cosa está clara. El hecho de decirse revolucionario no lo convierte a uno en ello. Todos los análisis historicopolíticos de rigor que puedas encontrar van a converger en una misma idea; el fascismo usa la retórica revolucionaria del comunismo para arrastrar a las masas pero sus presupuestos ideológicos y las políticas que siguen son burguesas y mitológicas. la Revolución consiste en cambiar el sistema económico algo que el nazifascismo no puede hacer porque carece de los instrumentos teóricos pertinentes. Así, el fascismo aparece como una acepción más del capitalismo.

            Con respecto al origen de los sentimientos nacionales, es cierto que surgen con una ideología burguesa en el siglo XIX y que siempre íntimamente ligados a la concepción de estado. Sin embargo hoy sabemos que la nación precede al estado y que las formas de identidad cultural en las que se manifiesta no provienen de la ideología nacionalista. Esto quiere decir que el nacionalismo no es sino la toma de conciencia, positiva o negativa, de un fenómeno cultural y que, como toda forma de conciencia, puede usarse para lograr intereses políticos.

            La confusión entre nacionalismo y patriotismo español es interesada. Yo soy de los que piensan que no puedo haber, stricto sensu, un nacionalismo español pues no existe una nación española, lo que existe es un patriotismo español. La diferencia es clara, el nacionalismo, como decía, es la toma de conciencia de una fenómeno cultural colectivo determinado y el patriotismo es la virtud estatista ensalzada. La Patria no se relaciona con un fenómeno cultural y por ende con el ámbito de la nacionalidad sino que se centra en la defensa de una institucionalidad determinada. Lo que ocurre es que sí se puede hablar de nacionalismo español en la medida en que ese discurso se ha estandarizado como una forma de combatir otros nacionalismos, es decir, negando las identidades culturales de los pueblos. Si usted conviene conmigo en que lo suyo no es nacionalismo sino patriotismo me está dando la razón, no hay nación española, lo que hay es una Patria, es decir, un Estado y nada más.

            Saludos para usted también.

  5. argüellos d'Espanya

    No sé de qué se’n sosprende: yo soi charrador vernaclo, vusté no. A Dios grácias, tampoco no ye monja (o Concílio Vaticano II ha feito muito mal a la Santa Mair Ilésia, pero no pas tanto).

  6. Ahhh que vusté me conoix u que? Ya veigo ya…

  7. argüellos d'Espanya

    Sinyor MontePico si nunca l’he faltato, le ruego que me perdone; prou que no yera ixa a mia intencion.
    Contestando a o suyo mensage, vusté fa servir un concepto de nacion rariço de tot que le fa decir que Aragon ye una nacion e Espanya no. Seguntes vusté, l’alacet d’a nacion no se troba en a suya história ni en a voluntat d’as suyas gents sino que “deben existir unos parámetros culturales previos que den cuenta de una identidad cultural diferenciada” Prou que sí: pero ye que ixos parametros culturals prévios los forgan a comuna voluntat d’a gent a o largo de sieglos d’história comuna. Perque, sinyor MontePico, a identidat espanyola existe dende o reino visigodo. Ricuerde a Sant Isidoro de Sevilla, per eixemplo o suyo Laus Spaniae, que le sirve de prelogo a la Historia de regibus Gothorum, Vandalorum et Suevorum:
    “Omnium terrarum, quaeque sunt ab occiduo usque ad Indos, pulcherrima es, o sacra, semperque felix principum, gentiumque mater Hispania. Jure tu nunc omnium regina provinciarum, a qua non Occasus tantum, sed etiam Oriens lumina mutuat. Tu decus, atque ornamentum orbis, illustrior portio terrae: in qua gaudet multum ac largiter floret Geticae gentis gloriosa fecunditas”.
    O mio latin ye una mica rovinato pero viene a dicir:
    “De totas as tierras, as que ne b’ha dende occident dica la Índia, tu yes a més polita, oh sagrata Espanya, mair siempre feliz de principes e de gents. Bien te se puede clamar reina de totas as províncias, de qui ampran a suya luz no solo que o lusco sino tamien l’orient tu, honor e adreço d’o mundo, o més ilustre troz d’a tierra, an que muito se goça e a gloriosa fecundidat d’a raça goda floreix”.
    Ixe sentimiento pervivió en toz os reinos crisitianos durant a reconquista; solo que bels eixemplos:
    “¡Ay Espanna! non a lengua ni engenno que pueda contar tu bien .” Alfonso X o sábio, s. XIII.
    “car nós ho fem: la primera cosa, per Deu ; la segona, per salvar Espanya ; la terça, que nós e vós hajam tan bon preu e tan gran nom, que per nós e por vós sia salvada Espanya.” Llibre dels feyts de Jaime I.
    “Perderem, oh dolor, la Espanya […] les comtes e reys ab lurs inmortals virtuts la recobraran”. Pere Tomich (S. XV)
    Como se i vei, muitos sieglos antes d’a feita evangelizadera (que vusté califica de “imperialismo genocida de ultramar” e que fa que hue a Hispanidat floreixca en os dos costatos de l’oceano) ya existiva en Espanya una concéncia d’unidat.
    Identidat espanyola que siempre ha manifestato lo pueblo:
    “pero com tot se confía, que tots com verdaders fills de la patria, amants de la llibertat, acudirán als llochs senyalats, a fi de derramar gloriosament sa sanch y vida, per son Rey, son honor, per la patria y per la llibertat de tota Espanya” pregon que mandon leyer Rafael Casanova e Antoni Villarroel per as carreras de Barcelona l’11 de septiembre de 1714.
    Igual como estió lo pueblo qui luitó per a nacion espanyola quan a guerra d’o francés, dica o punto de fer gemecar a Jusep Bonaparte:
    “Tiengo per enemigo a una nacion de doce millons d’almas”.
    O pueblo, no pas ixa “clase dominante peninsular” d’a que charra en o suy mensage.
    Dice tamien vusté que Aragon ye nacion perque tiene una luenga y “todas las formas de manifestación colectiva que permanecen aún en un estadio de aculturación”; no sé si ixas manifestacions colectivas son a ixota e a Pilarica, pero lo caso ye que de luengas Aragon en tiene tres (u quatre que tamien bi ha qui considera o benasqués una luenga independient). Si a diversidat lingüistica no le pareix un argumento ta negar a nacion aragonesa, no se per qué sí le pareix una raçon ta negar a nacion espanyola.
    O flamenco no me fa mica goyo e os toros me pareixen una bestieça, pero no son “falsos mitos” u no lo son més que a gaita de boto u o tiro de barra. Espanya tiene una identidat cultural ancestral que se manifiesta en a suya personalidat e personalidaz. Velázquez u Goya u Picasso ¿no le pareixen simbolos d’a cultura espanyola? ¿No le pareix que comparten una concepcion parellana d’o mundo a penar d’os sieglos que los deseparan? L’espritu que chupe a obra d’os nuestros escritors, mosicos, santos, escultors u guerrers ye l’almeta d’o pueblo espanyol, l’almeta d’una gent que comparten una vision parellana d’o mundo.
    Sobre o faixismo, no sé qué bibliografia fa servir vusté, o cierto ye que o liberalismo ye o pair d’o marxismo(as revolucions proletárias naixen d’as revolucions burguesas) e o marxismo ye o pair d’o faixismo (os dos son estatalistas e autoritários e niegan a l’individuo). Si l’anyede o racismo, tiene o nazismo, que, como sabe, tamien ye socialista.

    • “¿Qué son las naciones modernas sino poderosas ficciones de públicos letrados, convertidos a partir de los mismos escritos en armónicas alianzas de amistad?” P. Sloterdijk.

      No se trata de que la voluntad y la historia no cuenten en lo que debe ser una nación, al contrario, importan pero no son el factor determinante. La historia se mueve por procesos ajenos a la identidad de los pueblos, no nos puede servir este parámetro para definir qué sea una nación. Sin embargo, la historia como una forma de memoria que es es lo que muestra al pueblo que la recuerda quién es, pero en ningún caso qué es. La voluntad, por su parte, entronca con el hecho fundamental de un tomar conciencia del pueblo acerca de su naturaleza cultural. La voluntad de existir soberanamente es inevitable en un pueblo libre de ataduras sean estas del caso que sean pero para que exista esa voluntad lo que se precisa es una toma de conciencia, vislumbrar cuál es verdaderamente las determinaciones culturales que nos definen. Ese tomar conciencia es evitado por un discurso alienador en una identidad ficticia e interesada.

      A lo que voy es a que hay unas condiciones de manifestación histórica de la identidad cultural, que ese fenómeno puede verse determinado por las estructuras organizativas e ideológicas que tengan los humanos pero que aún así escapan a su control. Digo la lengua pero digo también el folclore y todas esas formas que tiene el arraigo de manifestarse espontáneamente. Algunas identidades culturales tienen un origen espontáneo y es ahí donde radica su valor; si resulta que hay un código de manifestaciones que conforman una identidad cultural común poco importa la división política o el régimen bajo el que se encuentre, la identidad existe mientras no se destruya. Esa es la piedra angular de lo que puede constituir una nación, los pliegues en las formas de manifestación cultural.
      No se trata de lo que hagan los pintores o los escritores, de lo que digan o pacten los gobernantes sino en el conjunto de formas de expresión cultural que pertenecen al pueblo en su conjunto. A este respecto en Aragón podemos ver una unificación primera; la lengua que surge espontáneamente y acaba por ser la lengua propia y consciente de los aragoneses. Y cuando digo lengua me quiero referir a todas las formas de expresión aragonesas sean de la naturaleza que sean: folclore, gastronomía, mitología, costumbres… Aquella producción cultural “elitista” de parte de los artistas forma parte también de la cultura pero no es lo definitorio, máxime cuando se trata de grandes genios cuya obra adquiere un cariz universal.

      Con respecto a la existencia de España no has puesto ninguna identidad cultural previa que la defina y si no lo has hecho es porque no la hay. Todos los casos que nombras son referencias documentales a un nombre, el de España, pero que no dan cuentan de ninguna unidad ni cultural ni política sino de un ámbito estrictamente geográfico a la manera romana tal y como ocurre hoy con Escandinavia (También es una nación?, con la península balcánica o con Anatolia. No niego la existencia de España sino que su naturaleza es únicamente geográfica y que sólo sirve para agrupar a las identidades que en ese marco conviven. Hay que decir también que esos textos que citas son por lo general de fuente “institucional”, es decir, hacen referencia a discursos lanzados desde el poder. La unidad visigoda es una unidad puramente política y fe de ello da que en un principio el reino peninsular visigodo incluía también a los territorios de la actual Francia (o al revés). En cualquier caso su lengua y su religión se habían perdido y además siempre fueron una clara minoría poblacional, una simple casta que aprovechaba el nuevo orden feudal. Cualquier rey de la reconquista genera un discurso parecido, alude a la virtud geográfica de España como un territorio cristiano que hay que reconquistar. Hoy sabemos que tras sus palabras se encuentra el deseo explícito de conseguir nuevas tierras y ampliar su poder, es decir, su discurso no se lo creían ni ellos, sabían a lo que iban y sólo necesitaban justificarlo para alentar al populacho a morir en la guerra. Si a un conflicto que te interesa económicamente le dotas de un sentido divinizador mucho mejor. Así que esas referencias no demuestran la existencia de una identidad cultural propiamente española sino un término para designar una región geográfica.

      Toda esta ideología de la España sagrada y divina que encuentra su unidad en la voluntad misma de Dios ya comienza a forjarse en la Reconquista como una forma de discurso justificatorio. Como decía, se desarrollará con creces para justificar el imperialismo sobre territorios de ultramar y también de la península. Sobre el pregón ese bueno, no sé que naturaleza tiene, pero suena a bando que echa el gobierno al pueblo para que este haga algo que le interesa al poder. Vamos, el mismo gobierno que niega las identidades originarias afirma la unitaria, nada nuevo.

      Sobre las palabras de Napoleón hay una trampa y es que en Francia el término nación tiene un significado diferente, al menos en la época. El que estamos tratando ahora hunde sus raíces en el Idealismo Alemán pero en Francia, cuando se hablaba de nación, no se pensaba en términos de identidad cultural sino una simple comunidad administrativa de individuos donde todos son soberanos y forman parte de la sociedad. Pero para serlo poco importa la lengua que hables o de donde vengas, lo importante es que estés dentro del estado. Esa es el significado con el que Napoleón usa el término nación y bajo esa óptica claramente España es una nación, pero también lo es la UE o el mundo gracias a la ONU.
      La Guerra de la Independencia es una construcción mitológica promovida por el españolismo para perpetuar esa idea enquistada de unidad inamovible. El patriotismo y la conciencia de unidad “en tanto que supuesta identidad española” nacen durante ese conflicto, pero el hecho de que se creara un discurso dominante al respecto no quiere decir que fuera cierto porque no daba cuenta de la pluralidad identitaria de la península. De todas formas sería interesante preguntarse por quién luchaban los zaragozanos, si por España en cuyo caso les habría bastado con capitular para luego sublevarse de nuevo, o por Zaragoza razón por la cuál resistieron tan fervientemente. Ahí, durante esa guerra es cuando se ven más claramente las formas que ha adquirido popularmente el discurso imperialista español. Porque aunque sea el pueblo el que se moviliza contra el ejército francés ya tiene en su seno la alienación producida por un discurso de unidad patriótica imperial bastante antiguo, digamos, se sentían españoles tal y como se lo sienten hoy lo que no quiere decir que efectivamente lo sean.

      La realidad lingüística de Aragón no niegan su existencia, es cierto que podemos ver en el aragonés el eje vertebrador de esas manifestaciones colectivas pero, como digo, muchas de ellas han pervivido espontáneamente en castellano por lo que, tras tanto siglos, puede ser tratado sin conflicto alguno como una lengua propia más y no simplemente la que nos impusieron. El caso del catalán es un poco más complejo, sin embargo la Franja se caracteriza por ser una frontera cultural donde lengua y tradición se mezclan, esto es, una identidad cultural de transición a caballo entre dos naciones diferentes pero que, aquí sí entran como conceptos claves para la resolución del conflicto, pertenecen a Aragón porque además de tener parte de cultura aragonesa tienen una historia común ya muy larga y un arraigo que es muy difícil de borrar. En cualquier caso, a mi juicio, la Franja no es ni catalana ni aragonesa sino una fórmula mixta y que si es una disputa territorial es por los proyectos de estado que se pretenden, sin estados eso no supondría un problema.

      El flamenco y el toreo son falsos mitos en la medida en que han sido sacados de su contexto, de su entorno natural, y se han potenciado abstractamente como hitos de una identidad colectiva unitaria, algo a lo que aferrarse en el limbo que propicia la supuesta identidad española. La gaita de boto, por su parte, es un instrumento de manifestación de una identidad colectiva determinada, no hay un mito en torno a ello.
      Ya veo que la concepción que tiene acerca de la identidad cultural española es puramente humanista y vertical, desde una élite artística que produce cultural para el consumo de los que deben ser de esa supuesta identidad. De ahí la cita que he puesto al inicio pues tal y como se intuye España no tiene identidad cultural popular porque no tiene pueblo sino multitud de identidades diversas a las que niega para su propio beneficio. La existencia de la nación española sólo se afirma negando la de los demás, he ahí su carácter destructivo e injusto. Y aunque los escritores publiquen grandes obras lo hacen en castellano, un idioma que se impone, también, como un intento de salvar las contradicciones internas de una falsa nación.

      Con respecto a lo demás, no es una evolución lineal. El marxismo no es padre del fascismo pues, como ya te he dicho, la forma de entender la sociedad por parte del marxismo es completamente diferente a la del fascismo. Sus métodos de análisis superan a la mística chovinista de cualquier forma de fascismo. Sólo la retórica puede vincular ambas cosas, sin embargo es de destacar que si existe el fascismo es gracias al miedo que producía el comunismo. Sólo esto último ya puede dar buena muestra de que uno no es padre del otro en ningún sentido. El fascismo nace como una forma del liberalismo para salvaguardar los intereses económicos de una minoría. Esto se constata en el apoyo que tenía Mussolini por parte de la burguesía italiana y en el pacto que hizo la burguesía alemana para catapultar a Hitler al poder.

      • argüellos d'Espanya

        “España no tiene identidad cultural popular porque no tiene pueblo sino multitud de identidades diversas a las que niega para su propio beneficio” lo dice vusté, que sí que niega identidaz, emprencipiando per a espanyola, e se piensa que Aragon (u Vascongadas u Catalunya) son pueblos monotament uniformes que solo pueden entender-se baixo una unica envista. Ye decir, vusté defiende os mesmos vícios que acumula a o nacionalismo espanyol (que ye l’unico nacionalismo dispreciable, prou que sí).
        No sé d’án quita ixo de que existe un folklore, una gastronomia, una mitologia e uns costumbres aragoneses que naixen espontaniament, pero no bi ha una gastronomia, una mitologia e uns costumbres que naixcan espontaniament e que definan a nacion espanyola. Tampoco no sé perque ixos quatre elementos, e no a história e a voluntat d’o pueblo, bastan ta definir una nacion. Pero, ademés, ye que ni se minja igual en os Perineus que en a ribera d’o Martin ni en Gúdar que en o Baixo Aragon. En Sobrarbe minjamos chiretas, en a Jacetánia no, entonces: ¿mi muller e yo perteneixemos a nacions diferents?, ¿tienen doble nacionalidat os nuestros fillos?
        O mesmo sobre o folclore, ¿qué ye o folclore aragonés: ¿as polcas, os valses, os bolers, as habaneras? Son prou modernos, ¿no verdat? ¿Talment as ixotas que compartimos con atras regions espanyolas como Castiella, Navarra, Valéncia u Catalunya?
        ¿E qué mitologia ye ixa que tenemos nusatros e no lo conjunto d’os espanyols? ¿Qué costumbres son ixos? Perque no sé vusté, pero yo en Astorga, Sevilla u Tarragona me siento més en casa que no en París u Viena. Igual ye perque leoneses, andaluces u catalans compartimos muitas cosas, grans e chiquetas.
        Per ixo le nombrave a Picasso u Goya u Velázquez, no perque sigan génios, que tamien, sino perque refleixan una traça espanyola de veyer o mundo, una vision que nos reconoixen franceses, alemans u japoneses, pero que vusté niega. E la niega perque s’atrive a judgar qué pasava per a capeça de Jaime I quan deciva que caleva “salvar a Espanya” (no pas a os Països Catalans) u quan Rafael Casanova (heroe independentista catalan seguntes os nacionalistas) empentava a os barceloneses a luitar “per la llibertat de tota Espanya”. Si no se crei os testimónios d’os própios protagonistas d’a história no sé qué fuents podrá fer servir vusté ta refirmar es suyos argumentos. Per cierto, si leye os bandos de Palafox, i veyerá que o general feva clamar a os “catolicos españoles” (literalment) a defender a pátria e a religion; per ixo Agustina Raimunda María Zaragoza y Domènech, que yera de Barcelona, defendió Zaragoça con o mesmo heroïsmo con que havria defendito Aranjuez, Cádiz u Gerona. Pero claro, vusté nos explicará que Agustina d’Aragon no ye que un mito franquista.
        Ya le digo, si totas as referéncias (en son mils) a Espanya, feitas per tota mena de gent en totas e cada una d’as regions espanyolas, dende o sieglo VI entavant no le pareixen que referéncias a un “marco estrictamente geográfico” ta “justificar el imperialismo”, pos vale, ta vusté l’agulla. Perque claro, seguntes vusté, os que a o largo d’os sieglos s’han sentito espanyols, u os que hue lo seguimos sentindo, somos “alienados” que “se sentían españoles tal y como se lo sienten hoy lo que no quiere decir que efectivamente lo sean” e no compartimos garra cultura comuna sino un mito imperial.
        E como vusté puede negar u crear identidaz ex nihilo, resulta agora que a “Franja” (concepto inventato fa quatre dias per lo nacionalismo catalan) ye “una fórmula mixta” e no ye parti d’Aragon; ye o que pasa quan uno se situa per d’encima d’a história e d’a voluntat popular.
        E ta rematar, que me foi largo e catenaço, ixo de que “los métodos de análisis [d’o marxismo] superan a la mística chovinista” explique-les-ne vusté a os que s’han reunito en as jornatas internacionalistas, que me pa que no se’n han enterato encara.
        Muitas grácias per a suya pacéncia e per haver leyito dica la fin d’o comentário. Exprisions.

  8. Creo que me he explicado mal. No digo que la historia carezca de valor para la conformación de una nación, sólo digo que, en contra de lo que piensa el nacionalismo tradicional, no es el rasgo fundamental que la define. La historia cohesiona sí, pero tan sólo si se conoce y si se mira desde una perspectiva propia, esto es, nacional y no enajenada en el interés exterior.
    Digo, no es la historia lo principal porque todo tiene un principio y un final y si ponemos como condición necesaria la historia para la conformación de una nación nos encontramos con que ninguna nueva puede ser creada y que, por necesidad, las actuales se remontan al inicio de los tiempos. El tomar la historicidad como conditio sine qua non nos lleva a contradicciones inasumibles. Por mi parte creo que el papel de la historia, tal y como decía, hace la misma función a la nación que la memoria al sujeto, le dice quién es (Aragón) pero no qué es (Nación). Para un buen uso de la historia en la apreciación de lo que se es debemos aceptarla en una dimensión hermenéutica y no objetiva, desmitificada pero desde la propia perspectiva.

    No digo tampoco que el pueblo aragonés, el vasco o el catalán, ni ninguno del mundo, sean unitarios en su identidad cultural. Sólo que en una vista general de su fenómeno cultural podemos afirmar que existe una unidad más sólida de la que se puede atribuir a España. Y si esta unidad, que no singularidad, no puede verse a simple vista o queda velada por determinados conceptos o discursos debemos analizar qué es lo que ha hecho que no podamos ver esa unidad, qué era anteriormente y cuáles han sido los procesos por los que se han desencadenado la actual situación. De poco me sirve que se legitime la existencia de la nación España en virtud de su lengua vehícular, el castellano, pues como se sabe ha sido una lengua impuesta y por tanto no debemos aceptarla como condición objetiva de su identidad.
    Hace falta, como apuntaba, una hermenéutica de la historia de España y de sus diferentes nacionalidades. Saber cómo hemos llegado a la situación en la que estamos y por qué motivos.

    Este análisis histórico, que los materialistas tenemos claro cómo hacer, nos lleva inevitablemente a entender a España no como una unidad natural sino como una construcción interesada de una clase dominante. No se trata de meterse en la cabeza de ninguna figura de la Antigüedad sino de hacer una especie de genealogía de los conceptos, arqueología de las palabras y a este respecto se puede ver que el término “España” no significaba ninguna unidad cultural o de identidad sino algo puramente geográfico. A usted le pido que no caiga en el error del nacionalismo español más rancio, no piense que la Hispania romana era ya nuestra España, ni que la de los visigodos tuviera algo que ver con la actual. Son procesos históricos distintos pero un término, la palabra España, que permanece y evoluciona según el discurso preponderante. Se trata, pues, de una palabra que hasta muy modernamente no tiene connotaciones culturales o de cualquier tipo de unidad más allá de lo asumible por lo propio del estar en un mismo marco físico, el de la península. Y cuando se produce el cambio, se da el salto, de que la palabra deje de significar un ente geográfico y pasa a ser un ente político, la Corona Hispánica, aparece que dentro de esa categoría se considera España tanto el Nápoles de la Corona de Aragón como el Rosellón o las nuevas colonias. Fíjese que españoles eran, oficialmente, tanto los payeses como los esclavos indígenas. Tanto era España nuestro Aragón como el Perú. Evidentemente la identidad cultural aquí ni se tiene en cuenta, se nombra únicamente el ente político de tal forma que históricamente podemos ver como el término España sigue la siguiente sucesión de significado: Ente geográfico > Ente político > Ente cultural. En el primer caso, la denominación podemos pensar es espontánea y no intencionada, en el segundo que ya aparece desde las instancias de poder quizá como una derivación lógica del anterior, pero en el tercero se pasa a justificar claramente un ente político mediante una falacia cultural.
    Así que, como ve, no es que me meta en la cabeza de nadie sino que es el uso que históricamente se ha dado al término y que ha llevado a situaciones tan tristes como que fruto de esos cambios interesados en el significado hoy no podamos englobar a países como Portugal dentro del término España que, más allá de las falacias nacionalistas, le pertenece tan legítimamente como a todas las naciones peninsulares.

    Como decía al principio la nación tiene unidad y no singularidad. Entiéndase que la unidad es el englobar distintas características y afecciones culturales dentro de un mismo marco y la singularidad es el ser unificado, es decir, el ser uno continuo igual en todas sus partes. cuando aludía a mitología o gastronomía lo hacia no en su mera cualidad empírica sino en su dimensión subjetual, es decir, como vivencia dentro de un marco cultural. Digamos, por ejemplo, que no es lo mismo comer gachas en Plasencia que hacerlo en Alcañiz porque la vivencia, la circunstancia cultural, en la que se hace es diferente. Esta circunstancia viene definida por la lengua, es decir, la lengua hace de código de unión entre las diferentes formas de vivencia. Otra forma es la conciencia (no alienada) de qué es lo que se es mientras se come gachas. Lo mismo ocurre en una visión vertical de la sociedad; un burgués puede comer gachas pero eso no quita para que esta sea una comida preeminentemente obrera por lo que podemos deducir que no es el hecho, ni lo que se come, lo que hace a una vivencia pertenecer o ser una afección de una identidad sino la circunstancia en la que se hace.

    Tampoco quería negar la voluntad como forma de la nación, sin embargo he de decir que no la concibo nada más que como una forma de afirmación de la nación y no como una condición para su existencia. La nación se funda en una identidad cultural, esto es, en la manifestación sectorial territorial de la cultura humana y la voluntad de sus gentes tan sólo es una forma de afirmarla. Pero la voluntad, como emoción, es manipulable hasta límites insospechados, basta con controlar la educación y crear un pensamiento constituido para que, tal y como vemos, tengamos una legión de voluntariosos españoles.

    Y es que el discurso españolista ya se veía en la práctica de los reyes católicas quienes, a todas luces, actuaban para la constitución de un Estado capaz de defender los intereses económicos de la clase que ellos representaban. Claro, uno no puede entender esto si no sabe qué sea el Estado así que muy fácil; el Estado es el conjunto de organizaciones de poder que permiten a la clase en el poder defender sus intereses económicos y usar, por ejemplo, al ejército para asegurar que allí donde hay negocio nada pueda arrebatárselo a quienes lo explotan; caso de la armada para perseguir a los piratas. Eso es, a finales del siglo XV el proyecto españolista comenzaba a dibujarse: Unidad de lengua, unidad política y unidad de religión. De este “lema” de la época de los reyes católicos vemos dos al menos son referidos a la cultura como una forma de aculturizar a los propios pueblos para lograr la unidad como única forma de mantener levantado el chiringuito.

    Por lo demás, que el término franja sea moderno no significa que no haga referencia a una realidad cultural distinguida. Creo que todos somos capaces de verla. No se trata de que no sea aragonesa sino que además de aragonesa es también catalana. No podemos entender la nación como algo completamente unitario que no acepte variación alguna en su cultura, eso es un error, y la Franja es la prueba constatable de que las fronteras interculturales existen. En su caso la lengua forma parte de una cultura identidad determinada y gran parte del resto de su identidad, así como su voluntad y su historia, forman parte de otra. Caso claro de lo que decía, allí la identidad cultural se desdibuja, se mezcla en una riqueza envidiable y se propone como una suerte de frontera de conciliación. En ella hay rasgos de dos identidades culturales diferentes y una vinculación histórica y de arraigo clara con Aragón.

    Acerca de los métodos de análisis marxistas, no sé si habrá asistido usted a las jornadas pero si no lo ha hecho no debería prejuzgar pues de hacerlo se habría dado cuenta que de chovinismo nada de nada. Que los catalanes fundan su proyecto político en base a la lengua, pues es muy respetable como también lo es el proyecto de aquellos que se marcan como objetivo una España Federal. Eso no debe impedir el avance de los proyectos en mutuo apoyo.

    • argüellos d'Espanya

      Sinyor Montepico, ye claro que partimos dende posicions tan aleixatas que malament podremos nunca meter-nos d’alcuerdo en ista qüestion (quiero creyer que en atras muitas sí) conque, per a mia parti, remato ya l’afer con iste comentário.
      Sigo sin entender cómo, per més materialista cientifico que vusté i siga, no concibe a Espanya como una nacion e sí a Aragon; u sigo sin entender per qué remata o suyo comentário escrivindo “Eso no debe impedir el avance de los proyectos en mutuo apoyo” quan ixe refirme mutuo ya existe e se clama Espanya; e sigo sin entender muitas atras cosas, pero ya le digo: per a mia parti prou.
      Le agradeixco sincerament o respecto e l’alto livel intelectual que siempre ha amostrato e torno a demandar-le, sincerament, perdon si yo no he sabito exprisar-me con ixa mesma correccion.
      Exprisions.

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